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domingo, 4 de febrero de 2018

Review: Cuadernillos de caligrafía

Cuadernos y más cuadernos de lettering y caligrafía están proliferando por Internet y llegando nuestros puntos de venta habituales, pero... ¿sirven realmente para algo? ¿Me gasto dinero o a otra cosa mariposa?


Se extienden como setillas en otoño. Los hay de todas las editoriales, marcas, formatos, tamaños y colores. ¿Los últimos en subirse al carro? Los señores de los cuadernillos Rubio de toda la vida; sí, los del cole, aunque de éstos no te vamos a hablar todavía.

Hoy nos preguntamos hasta qué punto son útiles estas herramientas y si merecen la pena o no. Concretamente analizaremos el contenido de tres cuadernillos de caligrafía a la venta en Amazon a un precio muy competitivo y trataremos de llegar a la conclusión que más nos y OS importa ¿me gasto el dinero en esto o no?.



Con este título tan extraño se nos presenta un librito que ya la portada crea algo de confusión. Lo del título creemos que es un poco "lost in translation" ya que en castellano no decimos eso de LETRAS DE MANO... más bien "LETRAS A MANO", pero en fin... Que no os confundan las plumillas de la portada porque no nos vamos a encontrar un cuaderno apto para practicar con pluma y tinta precisamente. Es más, no hay ninguna instrucción en todo el libro. Está dividido en cuatro secciones con títulos tan estimulantes y divertidos como:

- Sección 1: Caligrafía Clásica
- Sección 2: Caligrafía Moderna
- Sección 3: Lettering fácil
- Sección 4: Lettering Elegante

Cada una de estas secciones de este cuadernillo contiene un alfabeto para repasar por encima con tres líneas guía. Para comprobar la calidad del papel, he utilizado un Pentel Touch negro, que creo que es la mejor elección para este tipo de plantillas y grosores. El papel no transparenta por el reverso de la hoja y tampoco esparce la tinta del rotu. Prueba superada!


Al final del libro nos regalan dos hojas literalmente en blanco, un alarde de generosidad en estos tiempos que corren. Pero la editorial Pepeterie Bleu considera que no ha sido suficiente con este despliegue de folios en blanco y nos mete una página más con un código y una dirección web para que nos descarguemos freebies, o sea, más plantillas... en realidad todo es una excusa para que pongas tu mail y te fichen para sus newsletters... Disculpad, pero no me apetece.





De nuevo los amigos de la editorial Papeterie Bleu se lanzan a hacer otro cuadernillo con un título de lo más amenazante... ¿"Volumen 1" significa que vais a sacar más? 😉😀

Es prácticamente igual que el anterior, pero aprecio algunos bonitos detalles que han añadido esta vez como la clásica leyenda en la primera página: "Este libro pertenece a..." para que escribas tu nombre con ese lettering hermoso que ellos te van a enseñar.

También en esta ocasión añaden una página de bienvenida (gracias) donde te cuentan que el libro ha sido diseñado como introducción al mundo del lettering y la caligrafía y ofrecen una breve explicación de la diferencia que hay entre las dos cosas. El problema viene cuando rematan la bienvenida diciendo que no pasa nada si no tienes herramientas especiales, que te sirve lo que tengas por casa... para terminar con una frase la mar de positiva: ¡hazte con los materiales que necesites y ponte manos a la obra! y yo me pregunto... si no me decís los materiales que necesito... ¿cómo me hago con ellos? ¿No decíais que me valía mi boli bic o el lápiz staedtler de toda la vida?... No lo pillo. 

Por supuesto nos dan otro código para descargarnos más plantillas y a continuación nos metemos al lío. En esta ocasión el libro se divide en otras cinco secciones con sus correspondientes cinco alfabetos para repasar. El papel es el mismo, os pongo una imagen:


En las últimas hojas nos muestran unos cuantos títulos más de su editorial, sobre todo libros para colorear (todo en blanco y negro que imprimir en color... ya se sabe...).






Este libro se vendía junto con los otros dos. En principio ni siquiera leí el titulo pero cuando me adentré en él me di cuenta de que tenía en mis manos un cuadernillo para practicar lettering cristiano. Si amig@s, ¿por qué no? El lettering no entiende de religiones, así que a alguien se le ha ocurrido sacar este ejemplar con frases de la Biblia para practicar y da la casualidad que, de los tres libros, es el mejor.

Comenzamos con un índice, una bonita costumbre que no se debe abandonar, para continuar con una introducción (en inglés) donde nos animan a practicar porque es ahí donde está la clave (y nosotras estamos de acuerdo) y termina dándonos una bendición para que todo vaya bien... (OK, compro).
Las siguientes dos páginas nos hablan de teoría fundamental, diferencias entre letras con y sin serif y una breve reseña sobre herramientas con alguna recomendación de marcas. Y nos metemos ya en el tema, las hojas de práctica tienen 4 líneas guía, ¡amén! como debe ser, y no tienen letras para repasar, simplemente muestran tres ejemplos y dejan espacio para que te lo montes tú como quieras:


Además las hojas están impresas por los dos lados y así aprovechas más el espacio. El problema es que el papel es de menos calidad que el de los libros anteriores y, aunque no transparenta a la otra cara de la hoja, absorbe demasiada tinta y si que se esparce un poco. Me refiero a este efecto que hace que el acabado sea más feucho:


Tenemos plantillas para un alfabeto en mayúsculas y minúsculas que ellos denominan "Script", otro alfabeto en mayúsculas sin serif (de lo más básico) y un tercero en mayúsculas con serif. A partir de aquí, el libro nos propone que practiquemos palabras completas, palabras como fe, creer, esperanza, gracia, Biblia, cielo, amén... No es broma:


Y finalmente pasamos a tratar de reproducir citas de la Biblia directamente como:


Es un poco el rollo de Mr. Wonderful pero en cristiano buenrollero (porque seguro que también hay cristiano malrollero). El libro termina con una bendición deseándote que el Señor te dé paz, así, sin pedir nada a cambio... y os preguntaréis ¿quién va a comprar este libro? pues yo amig@s, lo que sea para que vosotr@s no arriesguéis y no gastéis, que para eso ya estoy yo...

En conclusión, el pack de los tres títulos costaba 13,67 euros pero parece que ya no existe esta promoción en Amazon (hicimos la compra la semana pasada). Evidentemente a este precio no nos esperábamos ninguna maravilla, pero había que probar.

Creemos que ha quedado claro a lo largo del post que no vemos este tipo de cuadernillos de caligrafía y lettering demasiado recomendables. Si necesitas practicar con plantillas, tienes cientos de descargables gratuitos en Internet. Si lo que buscas es aprender desde cero patatero estos libros no te van a proporcionar una base teórica firme, van a ser un simple entretenimiento idéntico a los libros de pintar para adultos. Así que no nos cansaremos de recomendarte que te apuntes a un buen curso de caligrafía o de lettering presencial, con un profe a la altura y con referencias. Ésta es sin duda la mejor forma de introducirte en el mundillo.

Amenazamos con hacer más reviews de libros de lettering y caligrafía (ahora es cuando alguna se echa a temblar) pero eso será en cualquier otro momento, cuando menos te lo esperes. 

¡Gracias por leernos!


lunes, 26 de junio de 2017

Caligrafía y lettering: todo lo que hay que saber antes de empezar

¿Te apetece experimentar con la caligrafía y el lettering?  Antes de empezar a poner la tinta sobre el papel, puede que te interesen estos consejos que hemos ido recopilando a base de experiencia. Porque hay cosas que no parecen importantes, pero lo son.  

 



Podríamos haber titulado este post Lo que nadie te explica cuando comienzas a escribir, pero no sería cierto, porque sí te lo explican cuando realmente te adentras en este apasionante mundo de la mano de profesionales. Pero cuando te pica el gusanillo de las letras, lo más normal es lanzarte a comprar materiales como rotuladores, plumillas, tintas... Miras algunos tutoriales por Internet, te descargas algunos alfabetos... y te pones a practicar. Aunque nosotras siempre hemos recomendado hacer cursos (buenos cursos, con mucho cuidado al elegir como ya os contamos AQUÍ), tampoco desmerecemos la vía autodidacta.

Pero no podemos correr antes de andar. Y las ganas suelen hacer que empecemos a probar con la caligrafía (o el lettering) sin tener en cuenta algunos básicos.

* La mesa: No tod@s tenemos un escritorio de calígrafo o de artista gráfico, pero es imprescindible contar con una buena superficie para escribir bien. Mi primera mesa era muy mona, pero demasiado estrecha y no me dejaba mover el brazo con comodidad.

Dicen los expertos que la mesa debe tener una anchura de entre sesenta y sesenta y cinco centímetros, "distancia que aproximadamente viene a ser la del codo del que escribe hasta las extremidades de los dedos, más la mitad". La distancia de delante a atrás "no debe ser menor de medio metro; pues aunque realmente no se necesita esta longitud para escribir, es conveniente, a fin de que puedan colocarse sobre la mesa el tintero y otros objetos precisos para dicho ejercicio" (Arte de la Escritura y de la Caligrafía. Teoría y práctica, Rufino Blanco, 1902).

Sobre la inclinación, no puedo reprimirme y tengo que reproducir otro fragmento de esta obra: "La bella escritura se produce lo mismo en un plano horizontal que en uno algo inclinado: la mayor facilidad que algunas personas tienen para escribir de una manera o de otra es solamente efecto de la costumbre. Por esta razón el uso de mesas con tablero en forma de pupitre se recomienda solamente para evitar que los rayos de luz reflejados sobre el papel vaya a parar a los ojos".



Mi mesa ahora es lo suficientemente amplia :) Y eso se nota al escribir, creedme. Si no tenéis otro remedio que practicar vuestra afición en la mesa del comedor o la cocina, despejadla bien.

* La iluminación: La luz es básica para poder practicar la caligrafía con comodidad. Siempre que podamos, escribir con luz natural (que no deslumbre y desde el ángulo adecuado) es lo mejor. Aunque muchas veces tendremos que recurrir a la artificial. No sé si se aprecia bien en la anterior foto, pero los ojos agradecen una buena iluminación cenital que ilumine toda el área de escritura y evite sombras. Para mí fue un antes y un después añadir un fluorescente led sobre mi escritorio. Lo coloqué bajo una estantería.



El fluorescente (1) añade luz al flexo (2), también led y con lupa, y a la inestimable luz que entra por la ventana (3), desde la izquierda, que soy diestra.

* El papel: No es necesario malgastar blocs de papeles caros para practicar, sobre todo al principio. Aunque hay que tener claro que un mal papel puede hacer que la plumilla de caligrafía se enganche y sea imposible escribir con fluidez o fastidiarnos un rotulador de los caros (con la rabia que da!). La de Tombow dual que me he cargado por usarlos en cualquier folio o en sobres de cartas!
Para el lettering es básico un papel suave al tacto. Recomiendan marcas como Rhodia o Canson. Aunque para practicar algunos cuadernos normales valen. Por ejemplo los Oxford (que tampoco son baratos). ¿Nuestro consejo? Tocad el papel. Si es suave, mejor para vuestros rotus.

* Las guías: Sabemos la pereza que da dibujar una pauta cada vez que cambiamos de estilo de letra, de tamaño de plumilla plana... pero las guías son básicas para escribir. Además hay webs que nos facilitan la tarea. Recopilamos algunas en este POST.

* El palillero: Ya os lo hemos comentado alguna vez. En el mercado hay muchos palilleros, rectos, oblícuos, simples, adornados... muchos, de muchos materiales y de muchos precios. En el caso de los palilleros oblícuos para caligrafía cursiva, vale la pena invertir en uno con la brida de latón. Permite que la plumilla sea flexible (en el grado en qué ésta lo sea, claro). La escritura es mucho más fluida que con un palillero de plástico.



* La tinta: Para empezar a practicar, no merece la pena gastarse mucho dinero. Está bien tener alguna buena para los "trabajos finales", piezas que queramos regalar o que simplemente sean especiales por lo que sea. Para practicar, la mejor opción es la nogalina. Os lo explicamos en esta entrada sobre CALIGRAFÍA LOW COST.

Una vez con estos conceptos claros, llega el momento de ponerse manos a la obra. Tenéis más información sobre algunas plumillas AQUÍ y AQUÍ.



Un paso más allá, los EXTRAS IMPRESCINDIBLES.

Y si lo vuestro es el lettering y os apetece conocer un poco más algunos de los rotuladores, podéis hacerlo en este POST. 

No podemos olvidarnos del elemento más necesario para la caligrafía y el lettering: la paciencia. Los avances no son rápidos, pero llegan. Así que a seguir practicando!


jueves, 6 de abril de 2017

Lettering de viaje: ¿qué llevar en el estuche?

El lettering se puede practicar en cualquier lugar, también estando fuera de casa, de viaje o de vacaciones. Solo necesitas papel y algo para dibujar. ¿Qué materiales llevar en el estuche para cubrir diferentes técnicas y estilos? Sigue leyendo.


Ahora que se acerca la Semana Santa es buen momento para repasar algunos básicos que podemos llevar a todas partes, sin cargar demasiado peso. Hace tiempo analizamos muchos de los rotuladores que se pueden usar para lettering (AQUÍ).  Las posibilidades son casi infinitas.

Aunque cada cual tiene sus preferencias, personalmente me gusta llevar un poco de todo, para poder practicar diferentes estilos de letras. Esto es lo que hay en el estuche que meto siempre en mi maleta. 



1- Tombow

Los Tombow Fudenosuke (soft y hard) son de mis preferidos. A diferencia de los Tombow dual, nos sirven para letras de tamaño pequeño. Acompañados de un Tombow dual gris y de un rotulador de gel blanco, podemos añadir sombras y toques de luz.


2 y 4 - Bimoji y Micron

Los Kuretake Bimoji son muy parecidos a los Fudenosuke (sobre todo los números 1 y 2), pero su variedad de puntas nos permite un mayor abanico de tamaños de letra.

Los Pigma Micron, rotuladores calibrados, los suelo usar para dibujos y detalles pequeños. Y hay quien los usa para la falsa caligrafía. Si añadimos a la colección un Micron Brush, podemos jugar con los contrastes de finos y gruesos sin necesidad de recurrir a esa técnica.


3- Pentel touch

Imprescindibles para poder practicar el lettering a color sin necesidad de cargar con los Tombow dual (más grandes). Con la misma punta flexible que los anteriores, lo bueno es que hay 12 colores diferentes para elegir. Yo me los llevo todos (no tengo remedio...).



5- Rotuladores de pincel

Para no echar de menos las acuarelas y los pinceles clásicos, en mi estuche no pueden faltar este tipo de rotuladores. Uno de mis preferidos es el Pentel Pocket Brush. De trazo bastante grueso, solo está disponible en negro. Para jugar con el color, una opción son los Kuretake Zig Clean Color.


6- Rotuladores biselados

Son los de punta plana. Aunque aún no los controlo demasiado, dan más opciones para jugar con otro tipo de letras y me gusta llevarlos para variar. ¿Algunas marcas? Kuretake Zig Calligraphy, Pigma Calligrapher, Speedball Elegant Writer...


En nuestro estuche para llevar a todas partes tampoco  podemos olvidar el lápiz, la goma de borrar y el sacapuntas. Porque la base del lettering es dibujar letras.



¿Y vosotr@s, qué es lo que os lleváis para practicar lettering cuando estáis de viaje?



jueves, 27 de octubre de 2016

Caligrafía: extras que se vuelven imprescindibles

En caligrafía, como en cualquier otro ámbito de la vida, hay cosas que vale la pena comprar sin mirar el precio porque sabes que las amortizas seguro. Materiales e instrumentos "extras" que te permiten dar grandes saltos adelante y que acaban convirtiéndose en imprescindibles. Éstas son algunas de las mejores inversiones que puedes hacer. 

 

...siempre según nuestro criterio, claro. Eso sí, basándonos en la experiencia, en el ensayo y error, en comprar muchos materiales de caligrafía con entusiasmo para que después críen polvo en un cajón. Otros, sin embargo, te dan más de lo que esperabas. Y son los que hoy compartimos con vosotr@s.


Por la imagen ya veis que la lista no es muy larga. Son tres básicos que te facilitan mucho la vida cuando te pones a escribir (pero mucho, mucho). Sobre todo ganas en precisión y en comodidad. Vamos paso a paso (y añadimos algún extra de regalo).


1- Íbamos a titular esta entrada "No sin mi tabla de luz". Para empezar, te permite ver con mucha más claridad las guías bajo el papel en el que estás escribiendo, lo que se agradece todavía más si éste es grueso. Y las guías son básicas para no torcerse, mantener la inclinación... en fin, todo eso que ya sabéis. Además la tabla o mesa de luz puede utilizarse para calcar cualquier cosa, sea un dibujo o un trabajo que tienes que repetir y que has fastidiado casi al final (suele pasar).

2- Palillero con brida de latón. En el caso de los oblicuos es una gran diferencia. No tienen nada que ver con los de plástico que usamos la mayoría para empezar con la caligrafía inglesa y que, por otra parte, son bastante más fáciles de encontrar. Con un buen palillero con su brida de latón, sea de madera, acrílico u otros materiales, la plumilla tiene más flexibilidad. En mi caso, descubrirlos fue un antes y un después. Además tenemos la suerte de que cada vez hay más artesanos que se dedican a fabricarlos en España y nos ahorramos los costes de la importación.

3- Regleta con botecitos (dip pen holder). Parece una tontería, pero esos contenedores tienen la medida exacta para untar la plumilla sin manchar el palillero, cosa que pasa con frecuencia con envases más grandes. Además, los botes son herméticos. Puedes llevar la regleta de viaje (o a cualquier parte) sin riesgo de accidentes. Y con diferentes contenidos: tinta, acuarela líquida, gouache ya preparado, agua, nogalina... Ah! El conjunto pesa poquísimo y es barato.

4- Tinta Higgins. Una de mis preferidas para practicar. Tiene la consistencia justa, menos densa que la Sumi. Es ligera, lo que ayuda a controlar los trazos, y es difícil que te caiga un goterón. Aunque no es fácil de encontrar fuera de Internet, yo aprovecho los pedidos al extranjero para añadir algún bote.

5- Micron. Junto con el palillero oblicuo de madera y la regleta con los botecitos de tinta, estos rotuladores calibrados no pueden faltar en el estuche que me llevo siempre de viaje. Son muy versátiles y también pesan poco. Los uso tanto para lettering como para arreglar pequeños fallos o añadir florituras en una pieza de caligrafía.

Podríamos añadir muchos otros "extras", más allá de los básicos para caligrafía, en los que vale la pena invertir como el gouache o algunos libros, como los Textbook de Speedball. Pero no es cuestión de extenderse...
Como siempre, esperamos que nuestras recomendaciones os sean útiles y que os animen a seguir practicando caligrafía. Mucha tinta!


miércoles, 22 de junio de 2016

Guías caligráficas a medida


Las pautas son básicas en caligrafía. Nos permiten adaptar la letra a unas determinadas proporciones e inclinación. No os preocupéis porque hoy repasamos unos cuantos sitios de Internet en los que podréis conseguir las guías caligráficas que necesitéis, algunas incluso a medida.


Cada estilo exige su tipo de guía caligráfica; que, en el caso de las plumillas de punta cuadrada, también varía según el tamaño. Pero empezemos por la caligrafía inglesa o Copperplate. Ajustar cada letra a sus proporciones es esencial.
Imagen: www.iampeth.com/

Aunque existen blocs con las guías caligráficas impresas, no hace falta gastarse el dinero en ellos. Es mejor imprimir la pauta y usarla bajo nuestro papel de práctica, o cualquier otro papel que queramos caligrafiar (si es muy grueso, nos puede ayudar una tabla de luz).

El maestro Joe Vitolo recomienda la página zanerian.com para diferentes recursos. En ella encontraréis dos guía imprimibles: una para letra más pequeña y otra, para un mayor tamaño. 

En el blog de Bianca Mascorro, encontramos cinco guías diferentes para imprimir o guardar: AQUÍ.

Otra opción para conseguir pautas caligráficas ya preparadas es printablepaper.net, en la categoría de caligrafía hay muchos tipos.

Entre las webs que ofrecen guías imprimibles personalizables, encontramos la tienda inglesa Scribblers. Su generador de pautas nos permite elegir tanto las diferentes alturas (X, ascendente y descendente) como el espacio entre líneas, para conseguir una guía a medida.

Otro generador de guías personalizadas es el de shipbrook.net, que incluso permite marcar la inclinación tanto para Copperplate como para Spencerian. Todas las aplicaciones funcionan de una manera similar: marcar los parámetros, generar la pauta, guardar y/o imprimir.

Para los estilos que necesitan plumilla de punta cuadrada, recordad las proporciones para generar una guía caligráfica adecuada:
  • Gótica: La "X" tiene una altura de 4,5 veces el ancho de la pluma.
  • Itálica: La "X" también tiene una altura de 4,5 veces el ancho de la plumilla. Hay que añadir un ángulo de entre 5 y 10º.
  • Uncial: La "X" tiene una altura de 4 anchos.
No olvidéis marcar espacio para las ascendentes y las descendentes. Ah! Y para guías de Itálica, os recomendamos la web de allunderone.

Así que ya no hay excusa para hacer las cosas bien  (o por lo menos, intentarlo). A practicar!


miércoles, 4 de mayo de 2016

Comparativa de plumillas caligráficas de punta fina

¿Qué plumillas utilizar para empezar con la caligrafía? ¿Cuál va bien para la inglesa? ¿Qué me compro para hacer variaciones con mayor diferencia entre trazos? No os preocupéis, que hoy lo vamos a ver muy claro. Aquí está nuestra pequeña comparativa de plumillas de punta fina.


Plumillas hay de muchos tipos (planas, de punta redonda, de punta más afilada...) y de muchos grosores. Dependiendo del tipo de letra que queremos hacer, elegiremos una u otra. Ya os hablamos un día de las plumillas planas o de punta biselada (AQUÍ). Hoy nos centraremos en las que necesitamos para caligrafía inglesa o Copperplate, y sus variantes que algunos engloban bajo la definición de "caligrafía moderna". Para estos estilos, necesitaremos plumillas de punta fina.


Hay plumillas más flexibles que otras. Aunque el resultado depende de la presión que hagas al escribir, lo cierto es que el tipo de plumilla te limita. Las más rígidas, como la japonesa Tachikawa o la Guillot 1068A se abren muy poco al presionarlas, por lo que obtienes una letra más fina, con poca diferencia entre los trazos ascendentes y los descendentes. 

Una de las más conocidas para la caligrafía inglesa es la Zebra G, con una flexibilidad limitada (lo que facilita su control) y muy usada también para el dibujo y entintado de cómics. Es parecida a otra de las recomendadas para los principiantes, la Nikko G (que aún no he podido probar).

En una flexibilidad media, encontramos muchas plumillas como la Gillot 404 o la Brause 361 (que los anglófonos denominan pumpkin, calabaza, por su forma). En cuanto a las plumillas más flexibles, os destacamos dos: la Brause 66EF y la Hunt 101. Sobre todo la última nos permite conseguir un gran contraste entre trazos.

Viendo un ejemplo con los extremos de la lista os hacéis mejor a la idea.


Esperamos que esta pequeña comparativa de plumillas os sea útil. Lo más importante es que te sientas cómod@ al escribir y para eso hay que probar. Y recordad que las plumillas nuevas están recubiertas de una capa protectora que conviene eliminar antes de empezar a usarlas para evitar que la tinta resbale y tengamos más goterones de los necesarios. Algunos lo hacen limpiándolas con pasta de dientes y agua. A mí me gusta más darles un poco de fuego con el mechero, sólo unos segundos. De cualquier modo, luego limpiadla con un trapo o un papel tisú, sin tocarla con los dedos.

martes, 22 de marzo de 2016

Tarjeta de felicitación con rotuladores Tombow dual

Los Tombow dual brushpen sirven para mucho más que para escribir palabras bonitas de lettering. También podemos crear fondos. Hoy os presentamos un tutorial fácil y resultón para hacer una tarjeta de felicitación (hasta rima!).


¿Cuántas veces habéis querido hacer una tarjeta o postal y no tenéis un papel bonito?
Este tutorial os mostrará que con pocos materiales se pueden hacer fondos únicos e irrepetibles. Y, de paso, una de las aplicaciones más comunes de la caligrafía y el lettering: una felicitación personalizada.

¿Qué materiales vamos a necesitar?


- Rotuladores (hemos utilizado Tombow dual, pero cualquier rotulador acuarelable os puede servir).
- Papel para acuarela o multi-técnica.
- Una funda de plástico o tapa transparente de cualquier dossier (nuestra modalidad low-cost de la blending palette).
- Un vaso con agua (pincel o spray opcional).
- Un trapo.


Paso a paso:

Para empezar, sobre la funda de plástico pintaremos diferentes tramas con los rotuladores, tantas como colores queráis que aparezcan en vuestro fondo.


Luego salpicamos agua encima de los colores, hemos utilizado los dedos para salpicar, pero podéis utilizar un spray o un pincel. 


El siguiente paso es coger el papel y ponerlo encima del plástico. Cogemos el trapo y lo pasamos por toda la superficie pintada (si ponéis el papel debajo y el plástico encima, podréis ver como se mueven los colores mientras pasáis el trapo).




Sólo nos queda levantar la hoja y... voilà! Si hay un exceso de agua podemos darle toques con un trapo limpio (o con papel de cocina) para absorberla.


Dejamos secar y lo tendremos listo para escribir encima el texto que queramos.


Ya conocéis otra manera de utilizar los Tombow dual. Esperamos que este tutorial os haya gustado y os sea muy útil en vuestros trabajos de lettering. 

martes, 16 de febrero de 2016

Tutorial: Plumillas con depósito "low cost"

Por Internet quizás hayáis visto unas plumillas americanas diseñadas para escribir sin tener que untar tantas veces en el tintero. Difíciles de conseguir fuera de Estados Unidos, pero fáciles de hacer tú mism@. Éste es nuestro tutorial para conseguir plumillas con depósito "low cost".  


Mis amigas de Amotinadas cariñosamente me llaman Quimicefa. Tengo una afición loca por todo lo "low cost" y lo de "hazlo tú mismo" (lo que ahora llaman DIY). Así que cuando una de mis compañeras me enseñó una de esas plumillas con una especie de depósito que un amigo le había traído de Estados Unidos, le dije:
- Eso es un depósito? Pero... si es un muelle.

Pese a que mis textos no son largos (aún), la idea de fabricarme unas de esas plumillas para probarla era demasiado irresistible. Así que me hice con algunos de los bolígrafos de propaganda que había por casa que no escribían y me puse manos a la obra. Y aquí está el tutorial para hacerte tú mism@ una plumilla con depósito barata, barata.


Materiales:

Necesitáis lo que veis en la foto, ni más ni menos. 
  •  Muelle de bolígrafo
  •  Tijeras y tenaza
  •  Silicona (fría o caliente)
  •  Plumilla cóncava (tipo Zebra G, Nikko G, Hunt 101...)

Modo de hacerlo: 

1- Con la tijera, cortáis el muelle en dos o tres partes según la largura (el mundo de los bolis es incierto).
2- Con ayuda de la tenaza estiráis los dos extremos del muelle para que apoyen sobre la plumilla
3- Echáis una gota de silicona al final de la plumilla, hacia el extremo donde engancha en el palillero y colocáis el muelle desde el agujerito de la plumilla hasta donde habéis puesto la silicona
4- En el caso que sea la fría, dejar secar bien. Si es la caliente, sed rápidos.

Si tenéis dudas con el paso a paso del tutorial, podéis mirar los videos que hizo Caligrafía Calamara en Instagram siguiendo nuestras instrucciones. Los encontraréis AQUÍ y AQUÍ.


Éste es el aspecto que, más o menos, deben quedaros. Como veis, es más complicado limpiar estas plumillas con depósito, pero lo bueno de esto es que no es irreversible; si no os funciona, con quitar la silicona recuperáis vuestra plumilla.

Para mí el caso más impresionante es el de la Hunt 101, que me encanta pero al ser tan flexible la tinta se termina enseguida. Pues con el muelle eso se ha terminado, como podéis comprobar en este VIDEO.

Espero que os sea útil. 

jueves, 11 de febrero de 2016

Caligrafía con plumillas planas

Hasta ahora hemos hablado de caligrafía inglesa (Copperplate) y moderna, una variación más desenfadada de la primera. Y con todo tipo de materiales. Hoy nos adentramos en otro tipo de estilos que podemos conseguir con las plumillas planas. 


La cosa va de clásicos, letras que tienen un encanto especial y que a mí personalmente me gustan mucho. Este tipo de letras (uncial,itálica, gótica..) tienen cosas en común, como las plumillas planas que necesitamos para estos estilos de caligrafía.


Lo que las diferencia de las que usamos para caligrafía inglesa es que tienen la punta plana y no acabada en punta. Entre todas las planas, para mí la serie 180 de Brause es la mejor. En la foto, son las marrones un poco más oscuras.Qué importante es tener la herramienta adecuada!

También aquí tiene mucha importancia el ductus, porque te indica la dirección de cada trazo (y el orden), el ángulo y la altura de cada letra.



Como podéis ver, la uncial es 4 veces el tamaño de la marca que deja la plumilla. Aunque no lo pone, os lo digo, el ángulo en el que hay que mantener la plumilla es de 30º respecto a la vertical. Así que lo mas fácil es que dibujes un ángulo de 90º en un papel, lo dividas en dos para encontrar los 45º y hagas una raya un poco por debajo para visualizar los 30º.



 A partir de ahí, hacer todos los trazos SIN mover ese ángulo de inclinación.


Al principio cuesta un poco acostumbrarse, pero como todo, es cuestión de práctica. No dejéis de probar las letras más clásicas porque son también muy bonitas.

lunes, 11 de enero de 2016

Gouache como tinta

Otra opción para añadir color a la caligrafía es el gouache. Podemos usarlo como tinta, en un proceso parecido al de la acuarela, pero un poquito más laborioso. No os preocupéis, que aquí os ofrecemos un pequeño tutorial.


Ahora que todo vuelve a la normalidad tras las fiestas navideñas, retomamos nuestros consejos caligráficos con energías renovadas. Y seguimos con más color. Esta vez os voy a guiar un poco en la mezcla de materiales para conseguir una tinta que es válida en cualquier papel: el gouache. Dicho así suena un poco a chino, pero es muy sencillo. Se trata de la tempera de toda la vida.

Como soy aficionada a la pintura, yo no tuve que invertir nada en materiales, porque ya los tenía. Si no es el caso, os recomiendo un kit de colores básicos como los que se pueden encontrar que plataformas tipo Ebay o Amazon, ya que permiten hacer las mezclas de colores que queráis. También os digo que el turquesa y el magenta de Talens son preciosos, pero en pocos sitios hay botes pequeños (como los de la foto), así que con los tubos que venden en Internet y para empezar a probar es suficiente.


Al lío con nuestro pequeño tutorial! Necesitáis:
- Gouache
- Agua
- Goma arábica (o arábiga), disponible en tiendas de Bellas Artes. 
- Pincel
- Recipiente para la mezcla (en caso que queráis hacer una cierta cantidad para aprovechar más adelante, sinó con una paleta de plástico es suficiente).


1- Echar en el bote como una nuez de gouache.
2- Añadir el agua. Yo uso una jeringuilla para controlar mejor la cantidad, ya que en realidad hay que echar muy poca, como una cucharilla de café. Mezcláis bien con un pincel.
3- Añadir un par de gotas de goma arábica, con el mismo pincel, y volver a mezclar. La función de la goma es de aglutinante y eso te permite usar el gouache sobre cualquier papel.

El resultado tiene que ser líquido pero a la vez denso. La prueba de fuego es cuando lo aplicamos con el pincel a la plumilla. Si al intentar escribir, la tinta de gouache no sale con fluidez, añadiremos un poco más de agua a la mezcla. Si es demasiado líquida, un poco más de gouache.








Los resultados con esta "tinta" a base de gouache son espectaculares.


Como hay papeles en los que la tinta se desparrama o se esparce y te puede estropear todo el trabajo, cuando tengas duda, usa gouache; es apostar a caballo ganador.


Además, si preparamos una cierta cantidad en un tarro hermético, podemos volver a usarla más adelante. Recordad que hay que revolver bien la mezcla de gouache cada vez que la uséis de nuevo, ya que cuando está en reposo la pintura y la goma se quedan en la base del bote y el agua, encima.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Rotuladores para lettering (todos... o casi)

Éste es nuestro pequeño regalo de Navidad anticipado. Una guía bastante exhaustiva de rotuladores para lettering. Repasamos las principales marcas de rotus que podéis encontrar en el mercado para dibujar letras. Si no están todos, están casi todos los rotuladores. 

 

Hoy va dedicado a tod@s aquell@s amantes del lettering. Así tenéis algunas ideas sobre qué rotuladores pedirles a los Reyes Magos... jeje. Avisamos, el post es largo. 
Empezaremos con nuestros imprescindibles, que ya vimos AQUÍ: los Micron, los Tombow dual y el Fudenosuke. Los Pigma Micron de punta fina son ideales para la precisión y los detalles. También para usar la técnica de la falsa caligrafía. 

 
VALORACIÓN: Valen mucho la pena, tanto para lettering como para ilustración. Tienen un precio razonable y el único "pero" es que no son recargables.

Además, Sakura tiene otra versión: el Pigma Brush. Con una punta flexible parecida a la del Tombow dual, pero más fina. 




VALORACIÓN: Bastante fácil de controlar, permite hacer letras en cursiva de menor tamaño. Disponible en 9 colores (incluyendo el negro). Y con la calidad de tinta del Micron tradicional. Sobre los 2 euros cada rotu, aunque hay packs con todos los colores que salen mejor de precio.

Los Tombow dual pen, con una punta tipo pincel y otra de rotulador normal, son muy versátiles. Se usan mucho para letras en cursiva, de tamaño más bien grande.


VALORACIÓN: Son un auténtico imprescindible, sobre todo para jugar con el color (no os olvidéis del blender pen). El "pero" más importante (aparte del precio) es que la punta pincel se estropea con bastante rapidez y no es reemplazable. Tampoco son recargables.

El Tombow Fudenosuke brush pen. Con su punta cónica flexible permite conseguir letras más pequeñas que el Tombow dual. El hard  (punta más dura) está recomendado especialmente para principiantes y el soft  (punta más blanda) requiere un poco más de control de la presión. 


VALORACIÓN: Muy cómodo de usar, con un trazo muy fluido. La punta no se estropea como la del Tombow dual. ¿Lo negativo? Que sólo existe en negro.

Un rotulador parecido, para letras en cursiva de menor tamaño (y mayúsculas y minúsculas más "tipográficas"), es el Pentel Fude Touch Sign. También tiene una punta plástica (pero más blandita que el Tombow Fudenosuke) con la que se consiguen gruesos desde 0'5 a 2 milímetros. Aunque para mí personalmente me es más difícil controlar los trazos finos y conseguir contrastes con este rotulador.


VALORACIÓN: Muy parecido al Tombow Fudenosuke, y de un precio similar,  la principal ventaja del Pentel Touch Sign es que está disponible en 12 colores (como el azul de la imagen anterior o estos otros tres).



En la comparativa con la palabra "hola" vemos también un ejemplo del Kuretake Bimoji, que podemos encontrar con diferentes grosores. En éste caso hemos utilizado el de punta fina, muy parecido al Tombow Fudenosuke y el Pentel Sign, con un grosor de trazo de entre 0'5 y 1'5 milímetros. La tinta es resistente al agua una vez seca. Otros acabados de punta son: extrafino (grosor 0'3-1 mm), medio (0'6-3 mm), ancho (broad, grosor de 1-5 mm) y punta pincel media (medium bristles).


VALORACIÓN: La principal ventaja de este rotulador que imita la forma de un pincel tradicional es que tiene una sujeción de caucho (flecha verde) muy cómoda para los dedos. Cuando controlas la presión, puedes sacarle grandes contrastes, con la limpieza del Tombow Fudenosuke "hard" pero la flexibilidad del "soft". Sin duda, un buen punto medio. Cuanto más lo uso, más me gusta.Y ahora estoy probando sus otros grosores, hasta el pincel. Y también me encantan.


Seguimos ampliando la lista. 

El gran clásico en el mundo de los rotuladores es, sin duda, el Copic. Usado desde hace décadas por ilustradores y otros profesionales, ofrece una amplia gama de colores de tintas con base de alcohol, permanentes y de una gran calidad que, además, se pueden mezclar (¡hasta venden rotus vacíos para crear tus propias mezclas de tintas!). Son rellenables y existen recambios para las puntas. Venden también un rotulador transparente para degradar y mezclar colores. ¡Y hasta se pueden usar con aerógrafo!
Para caligrafía y lettering, los más recomendados son los Copic Sketch. Tienen una doble punta: pincel y biselada de tamaño mediano. 


La punta pincel es de goma muy blandita y, con poco esfuerzo, es fácil sacarle contrastes.


VALORACIÓN: Entre los "pros", su alta calidad, la enorme paleta de colores (358 para el Copic Sketch) y la posibilidad de rellenarlos y cambiar las puntas. El principal punto en contra es su precio. Entre 5'5 y 7 euros cada rotulador. Aunque también pueden encontrarse packs de 12 rotus con un precio algo más ajustado.

Otro de los rotuladores más conocidos, sobre todo en América, es el Sharpie. Es un rotu permanente con el que puedes escribir casi sobre cualquier superficie: plástico, cristal, CDs... Aunque NO los recomiendan para tela. La tinta, resistente al agua, es de secado rápido.

Para el lettering, el más usado es el Sharpie Twin Tip, con una doble punta: una fina (1 mm) y otra ultra fina (0'3 mm). En España se encuentra en negro y 10 colores más. 

Imagen: sharpie.com

VALORACIÓN: Son una buena opción para llevar el lettering más allá del papel (pienso en tazas, carteles de madera...). Y no son demasiado caros. ¿El precio? Por Internet encuentras packs de 8 colores por entre 7 y 14 euros.

Otra gran marca de materiales de Bellas Artes, Faber-Castell, tiene también muchos rotuladores aptos para el handlettering. De punta fina, con punta de fibra (los clásicos rotus de colores), metalizados... Los Faber-Castell Pitt Artist Pens están pensados para para diseñadores gráficos y artistas. Ofrecen cinco grosores de trazo: superfino (S), fino (F), medio (M), punta de pincel (B) y punta biselada (C). Con una tinta altamente resistente a la acción de la luz y el agua, son perfectos para bocetos, estudios y dibujos a tinta china.


VALORACIÓN: Entre tanta variedad, hay que saber qué producto buscamos para caligrafía. Los Artist Pen con punta B son los más adecuados. Aunque personalmente me gustan más otros rotuladores con punta tipo pincel. Otro inconveniente, que vienen en packs de 6 colores predeterminados por temática. Aunque también puedes encontrar una caja con 48 colores (entre 80 y 90 euros en Amazon).

En la anterior foto también podéis ver un ZIG Art & Graphic Twin, de Kuretake. Tiene dos puntas, una fina rígida (0'8 mm) de trazo uniforme y la otra, de goma flexible con efecto pincel para crear trazos finos y gruesos, parecida a la del Copic Sketch. 


VALORACIÓN: El principal atractivo, que hay unos 80 colores para elegir. Son acuarelables y van muy bien para "rellenar" y colorear. También se pueden usar sobre sellos para estampar. Para lettering, hay que aprender a controlar esa punta tan blandita, pero los resultados son vistosos.

En este mismo rango de rotuladores acuarelables están los Distress Markers. También con una doble punta, una de ellas fina y la otra, tipo pincel. Disponible en los mismos colores que las tintas de la marca. Puede usarse para entintar sellos, como el Tombow Dual y el Zig.


VALORACIÓN: Muy bien valorados para crear fondos, hacer degradados de color y usar con sellos de estampar. No los recomendamos para el lettering, ya que la punta pincel es poco rígida y tiende a deformarse.

Pasamos a los rotuladores-pincel (verdadero pincel, no de punta de fieltro). 
Los Pentel art brush tienen una auténtica punta con cerdas de plástico y un depósito cargado con la tinta (negra o de color) para el que venden recambios. El trazo más rudo del pincel permite jugar con texturas, aunque primero hay que controlar el flujo de tinta. 


VALORACIÓN: La principal ventaja es ser recargable y ofrecer una cierta gama de colores. Su grosor dificulta un poco hacer letras pequeñas.

Existe una alternativa más barata y que te permite cambiar de color cuantas veces quieras, los pinceles de agua (aqua brush o water brush). Aunque los más conocidos son los Pentel Aquash, los hay de otras marcas, como Koi, ZIG, Staedler, Kuretake Phys, Royal & Langnickel o Derwent. Los hay en diferentes gruesos (fino, medio y ancho).


Puedes cargarlos con agua y jugar con acuarelas, guache diluído... o llenar el depósito directamente con tinta o con acuarela líquida (anilina), como en la imagen. En ese caso, tenemos nuestro "Pentel casero". Eso sí, para cambiar el color hay que limpiar bien, desmontando la parte del pincel y los filtros (¡fijaos bien para colocar de nuevo las piezas luego!).


El tercer rotulador-pincel que hemos probado es el Pentel Pocket Brush. Es un pincel con cuerpo y capuchón como de pluma estilográfica. Con cerdas sintéticas muy resistentes que conservan su forma y proporcionan un trazo más bien grueso. La tinta es permanente, resistente al agua y la decoloración (y no se va de la ropa... ¡atención!).


VALORACIÓN: Recomendado para caligrafía asiática, bocetos y hasta manga, por su tinta de alta calidad. Lo mejor, que es transportable con seguridad y recargable (venden cartuchos de recambio). Hay que pillarle el punto al pincel, pero cuando lo consigues es genial.

Además de todo lo visto hasta ahora, en el mercado hay más opciones que nos permiten jugar para dibujar letras. Como el Kuretake Zig Letter Pen Cocoiro. ¡Cuidado al comprarlos! Venden el cuerpo del rotulador sin carga de tinta ni punta, que hay que comprar aparte. Eso sí, puedes buscar la combinación que más te guste. Las carcasas vienen en 16 colores diferentes. Los recambios, con cuatro puntas: pincel súperfino, pincel normal, rollerball y lettering súper-fino. El material flexible permite jugar con presión y velocidad. 


VALORACIÓN: Más pensados para escribir con normalidad que para hacer lettering, están recomendados para caracteres chinos y japoneses.

Los rotuladores de punta fina que vimos AQUÍ y los rotuladores de gel son otras opciones, sobre todo para jugar con un lettering en colores. Aunque en los de gel la punta es acabada en una bolita (como muchos bolígrafos), con la técnica de la "falsa caligrafía" podemos conseguir letras en cursiva caligráfica. Los hay en tonos pastel, metalizados, fluorescentes y hasta con purpurina.


Uno de los que más uso es el blanco, porque es genial sobre papeles oscuros o sobre el "craft" (color cartón de toda la vida, como el de estas etiquetas). Rotus de gel los hay de mil marcas: Carioca, Edding... Me gustan especialmente los Uni-ball Signo por la calidad de su tinta y su fluidez de trazo (por la fórmula viscosa de la tinta). La marca tiene diferentes rotuladores bajo este nombre, con puntas desde 0'28 mm a 1 mm.



VALORACIÓN: Lo mejor son sus colores vibrantes y su fluidez de trazo. El único "pero" es que son de secado lento y hay que tener cuidado para no emborronar una pieza acabada. Lo peor, al menos con los Uni-ball, es que con tanta variedad de puntas y colores no sabes con cuál quedarte.

La lista podría seguir y seguir... pero creo que cumplimos lo prometido y tenéis una guía con casi todos los rotuladores para lettering. Os podéis hacer una idea de la variedad de rotus que se encuentran en el mercado para probar, practicar y seguir experimentando en esto de dibujar letras. Para todo lo que queráis probar hay una herramienta, seguro.